Dios: Su Santidad y el Ser Santo

La Santidad de Dios

Por David Cox

Definición

“Santidad” significa algo apartado para un uso especial. Habla de separación de las cosas y usos comunes o mundanas. Cuando hablamos de la santidad de Dios, hablamos de que Dios es algo o alguien muy especial, en que es puro y para uso o existencia especial, pero también que su esencia es algo como ninguna otra cosa en existencia.




Santidad en relación con Dios.

Además, su separación es de todo pecado y mancha moral (1Jn 1:5). Habla de no tener el negativo del pecado. El es totalmente aparte y distanciado del pecado.

Pero a la vez habla de tener o ser algo diferente (es justo, tiene justicia). En contraste a lo que uno no debe hacer (pecado), Dios es ejemplo de lo que uno debe hacer (justicia).

Sal 145:17; Hab 1:13; Apo 4:8.




Santidad en relación con el cristiano.

Dios es santo, y para tener comunión con Dios, el cristiano tiene que esforzarse a ser santo también. Empezamos con que estamos criminales delante de la corte de Dios, y necesitamos ser salvos, para cambiar este estado delante de Dios. Pero además tenemos que esforzarnos de vivir santamente para agradar a Dios. Lev 11:44; Deu 18:13; 1Pe 1:15-16.

Para ayudarnos, Jesúcristo nos es dado como el patrón espiritual de esta nueva moralidad (Col 2:9; Apo 3:7).

Como en el A.T., hubo sacerdotes apartados del pueblo de Israel con la intención de hacerles siervos especiales para Dios, igualmente en el N.T. cada cristiano es un sacerdote para Dios, y esto habla de su separación del mundano del mundo y su dedicación especial para Dios.




Santidad de lugares y cosas.

Debemos añadir que en el A.T. el templo, o casa de Dios, fue santo. Igualmente Jesús demostró celos para la casa de Dios, porque no era santa y pura, porque los hombres la hizo a un negocio. Igualmente debemos honrar el lugar de reunión especialmente (Sal 5:7), no haciendo la iglesia a un lugar de comprar y vender trincarías para ganarse dinero.

Pero habiendo visto este principio, donde mora Dios debe ser santo, entendemos que ahora Dios mora adentro de cada creyente, y por lo mismo, debemos cuidar nuestros cuerpos santos. (Efe 2:21-22)

Siendo sacerdotes para nuestro Dios, debemos mantenernos santos (1Pe 2:5).




Conclusión

Se ve lo que es de Dios porque “es santo.”

Tomado de Horner – Character of God




Esta entrada ha sido publicada en Dios y etiquetada como . Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *