La Duración del Sermón

¿Cuánto debe durar un sermón?

Por Pastor David Cox

Para nuevos predicadores, quieren hacer sus sermones cortos normalmente, pero en la práctica, muchos “salen de la mano” y son muy largos. Como un pastor-misionero que ha predicado por los últimos 36 años, y los últimos 30 de ellos casi 2-3 sermones por semana, déjame afirmar que la duración del sermón no tiene nada de ver con la calidad del sermón. Hay muchos consideraciones para imponer un límite correcto en tu sermón.

Consideraciones para decidir la duración de tu sermón:




Lo qué está acostumbrado la congregación en particular.

Cuando predicas para la misma gente semana después de semana, dos cosas pasan. Primero, ellos te acostumbran a ti como predicador (o se van a otra iglesia), y segundo, entras en más o menos un ritmo donde adivinas la duración. Cuando entras en una iglesia ajena, o te permiten de predicar en tu iglesia, es diferente. En tal caso, no usas la regla de “como siempre has hecho” o “como el pastor normal predica largo, entonces yo también.” También ellos se frustran con el pastor normal, pero se aguantan porque es su pastor, pero tú no tienes tal permiso de ellos. NO LO HAGAS! Se breve.




Que es el tema en particular, y el predicador en particular.

Sermones son como comer. ¿Has visto a un niño comer pizza con tanto gusto que mete demasiado y demasiado grandes piezas en su boca, empieza a ahogarse, y todo sale? Me recuerdo de esto cuando veo predicadores novatos en mi púlpito predicando medio hora más que yo normalmente tomo. Quieren tanto que se echa a perder todo.

El sermón debe ser adecuado por el tema tanto por la congregación y el predicador. Muchas veces la gente come más que deben en una comida, pero es porque la comida le parece “tan sabroso”. Esta calidad es difícil de discernir en un sermón, pero básicamente, yo veo en unos puntos importantes. Como predicador, trato de gastar la mayoría de mi sermón viendo o hablando a los ojos enfrente de mi. Cuando escaneo la congregación, y veo gente frustrado, moviéndose, escribiendo sin ver arriba (están jugando gato o algo sin referencia al sermón), gente leyendo por 10 minutos su Biblia sin voltear la página, entonces sé que están aburridos. Cuando la gente se levanta a irse al baño, están obviamente dormitándose, que usan lentes de sobra y otros trampas para despistar que no están prestando atención, entonces has perdido la gente. La mayoría de la gente deben estar atentos y viendo tu cara cuando están siguiendo tu sermón. Lo mejor es cuando unos actualmente están casi a la orilla de su asiento y no se quitan la vista de ti.




Cuando has perdido la atención de la congregación, primero, considera lo que has hecho en el sermón los últimos 5 minutos. Probablemente hiciste algo no recomendado para nada, como…

  • Leer sin énfasis por mucho tiempo.
  • Descansar sobre el púlpito hablando con la cara abajo en tus apuntes.
  • Hablar en monótono.
  • Hablar por mucho tiempo sin hacer sentido.
  • Hablar por mucho tiempo sin usar la Biblia (no hay versículos).
  • Vagar sobre temas que realmente la congregación no ven que tienen de ver con tu sermón.
  • Citar (normalmente han esto rápidamente) listas largas de versículos sin leerlos, sin explicarlos, y sin posibilidad que la gente escriben estos versículos (no es que quieren hacerlo, pero si caso que sí, será imposible).
  • Tener hábitos que se irritan la congregación.
  • La hora de terminar el culto se acerca, o ya has pasado esto por 5-10 minutos.

Puedo seguir con una lista larga aquí, pero ya tienes la idea. La idea es que cuando un predicador “pierde la congregación”, todo lo dice no tiene valor para nadie. Termina su sermón sabiendo que nadie está escuchando, pero sigue alargando el sermón.

El bien espiritual que buscas en predicar un sermón llega a ser nulo o negativo por los minutos que pasas la hora de terminar. –David Cox




La falta de respeto que haces a la congregación.

Primero, hay predicadores que verbalmente abusa la congregación, insultándoles directamente. Esto causa que la gente quieren salir de allí. No hay caso de insultar a la gente. No sirve los propósitos de Dios.

Segundo, no eres Cristo, que la gente viene nada más para estar en tu presencia. Si tienes algo de decir que vale la pena, adelante, pero si vas a ir de tema a tema, de ilustración a anécdota y visa versa sin fin nada más para oírte hablar, nadie va a regresar, y después de un punto muy corto, se pierden la atención (perdiste la congregación), y aun puede ser que hay gente que se levantan y se van antes de terminar el sermón.

La regla de oro: Un sermón bastante interesante mantendrá el interés de la congregación mientras que se enfoca en un tema específico, y se mantiene la secuencia de presentación de ideas sobre este tema.

El problema con esta regla es que el predicador siempre piensa que todo lo que ÉL predica es interesante cuando la gente no lo ve así. Entonces es mejor no presumirse o ser orgulloso de sí mismo. Uno puede predicar por 50 minutos o una hora con éxito solamente cuando tiene una buena relación con la congregación (una sola congregación en particular con que el predicador predica semanalmente, y ellos aguanta esto), y cuando es un excelente predicar en su presentación. Aun así tendrá muchos problemas, porque los más grandes de su congregación no aguantan el sentarse por tanto tiempo.

Entonces en general es mejor de limitar el sermón a “un plato que se pueden consumir más fácil.” Como pastor, no me gusta predicadores que predican el sermón principal de domingo en unos 15 minutos. No rollo el tamaño de una moneda no es comida en mi opinión.





Un sermón para domingo en la mañana debe ser a lo menos 35-40 minutes, y máximo 50-55 minutos. Personalmente he pasado esta limitación, y cada vez, mi gente ha quejado de esto. Para miércoles, el asunto es oración, no enseñanza, entonces debe ser tiempo igual de orar que un tema corto, tal vez 20-30 minutos. Para domingo en la tarde, igualmente la gente tienen que prepararse para lunes, y muchos no vienen por asunto de tiempo, entonces no es lógico de “castigar” a los que sí vienen con un sermón largo (pasando 50 minutos). Nosotros no cantamos domingo en la noche, entonces es solamente el estudio, y esto nos da otro 10-15 minutos, pero aun así, el sermón es 45-55 minutos normalmente. Cuando tengo un sermón más corto, cantamos un himno.




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