Bosquejo: Los Muertos que vuelven a la vida

4- LOS MUERTOS QUE VUELVEN A LA VIDA
Mateo 27: 51-53
51Y he aquí, el veloj del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron; 52y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; 53y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos.[1]
Un bosquejo de sermón sobre Muertos que vuelven a la vida cuando Cristo resucitó y otros muertos se levantaron con Él para andar en la tierra.



INTRODUCCION:
Durante el periodo, en el cual Nuestro Señor Jesús,  moría (es decir, daba su vida) por los pecados de la humanidad, ocurrieron unos milagros, jamás nunca visto en esta tierra.
Estos hechos, llevan implícito, el sello genuino, de que quien moría en ese momento, era EL UNIGENITO HIJO DE DIOS.
El Dios hecho hombre, que ama a la humanidad ofrecía su vida en sacrificio sustitutorio nuestro. Pues era la ofrenda perfecta,  que limpiaría nuestros pecados.
Veamos algunos de esos milagros nunca vistos en esta tierra, tal como los  narra la porción bíblica antes mencionada.



I-                   LA TIERRA TEMBLO Y LAS ROCAS SE PARTIERON (v 52)
a)     Milésimas de segundo han transcurrido, desde el momento de su última exhalación de Jesús.
b)     Jesús hace a un lado su Poder y la tierra tiembla, como sintiéndose desprotegida de su Creador,… los elementos se descontrolan.
c)      Este hecho nos da una advertencia de lo que le espera a este mundo en los días finales.
d)     Aun las rocas que son inanimadas se resintieron, se partieron al presenciar la muerte de Cristo. Mas sin embargo, los corazones de los hombres no respondieron a los clamores agonizantes de nuestro Redentor, Mas las rocas fueron conmovidas: se partieron.
e)      Cristo no murió por las rocas; sin embargo, las rocas fueron más tiernas que los corazones de los hombres, por quienes Él derramó Su sangre.



II-                SE ABRIERON LOS SEPULCROS. (V. 52)
a)     Una vez las rocas se partieron, sucedió una reacción en cadena, como queriendo decir, que Cristo tiene todo bajo su control.
b)     Las tumbas se abrieron, y los muertos se levantaron (El hombre es el único animal que le da importancia al lugar en donde será enterrado)
c)      Muchas veces el hombre, muestra su ego aun en las tumbas, ellos deciden como quieren que se vean cuando ellos estén dentro. Aun más, en vida, diseñan cada detalle del lugar en donde será enterrado.
d)     De qué sirve, que la tumba de un ser humano no salvo, este llena de guirnaldas, las paredes de su mausoleo sean de mármol, pero debajo de esa tumba hay un cuerpo cuyo espíritu está sufriendo por toda una condenación eterna en el infierno.
e)     Una vez los sepulcros se abrieron, Se impartió la vida“Muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron.” Ellos habían regresado al polvo; mas sin embargo ahora con la voluntad permisiva del Cristo retoman vida.
f)       El que tiene vida, no puede permanecer en la tumba, tiene que salir de ahí inmediatamente.
g)     La Biblia dice que estos santos que salieron de los sepulcros, vinieron a la ciudad santa de Jerusalén y se unieron al pueblo de Dios. (Así ocurre con los nacidos de nuevos, ellos se unen a la iglesia).
h)    Toda criatura busca su propia compañía: las bestias buscan su guarida, y los pájaros su nido; y el hombre restaurado y regenerado camina hacia la ciudad santa.



CONCLUSION
 ¿Quiénes entre nosotros que hemos nacido de nuevo desearíamos permanecer en una tumba?
Por eso, si el Señor les da vida, no permanecerán en sus tumbas. Si ustedes han estado acostumbrados a a hacer drogas, a tomar licor, o sometidos a cualquier otro pecado que los aceche, ustedes lo dejarán; ya no serán atraídos a ese frio sepulcro.
Si han vivido al lado de pecadores, y encontraban la diversión antros, cantinas, etc. Ya no se detendrán en esas tumbas. Ahora usted ha recibido vida a través de Cristo Jesús…SALGA DE SU TUMBA Y ÚNASE AL PUEBLO DE DIOS.
Recuerde que: La vida no ama la prisión de la muerte.
Observe al que está a su lado, y vea si está muerto. Si está muerto, póngale mano sobre su cabeza y dígale que confiese a Cristo como su salvador y entonces tendrá vida…si usted ve que ha recibido vida, hágalo que salga de esa tumba fría en donde ha estado prisionero. Pero ahora Dios le ha dado vida y vida en abundancia, ahora ya no huele a muerto, ahora huele a vida.



 
Esta entrada fue publicada en Salvación. Guarda el enlace permanente.