El Patrón Divino en Enseñar Moralidad

Por Pastor David Cox


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La importancia de lo que ha impuesto Dios

Después de haber estudiado este sermón, “Aprender por el Ejemplo Bíblico“, debemos reflejar sobre que significa el patrón moral que Dios nos ha dado. Primero sobre todo, el instrumento o método que Dios nos dio de usar es el ejemplo y patrón que encontramos en las páginas del Nuevo Testamento. Por todo el empuje y brillantes ideas que el hombre ha inventado, nada es tan bueno como el simple vieja forma que Dios nos dio.

Hoy en día hay una doctrina falsa que flota en las cabezas de la mayoría de los cristianos que dice que uno no puede tener éxito espiritual en el ministerio si usa las formas y métodos viejos y afuera de moda como se encuentra en la Biblia. Pues, lo siento, pero no hay otra forma o método de hacer la obra de Dios que va a tener éxito excepto lo que encontramos en la Biblia. Vamos a repasar esto brevemente.

Primero, una persona que es verdaderamente salva va a renunciar el pecado y sus propias formas de vivir la vida para seguir lo que Dios ha dicho. Esto no cambia nada entre nuevo convertido y pastor. Desde allí (alguien que acepta al Señor arrepintiendo de sus pecados para obedecer a Dios), se juntan con otros cristianos en una iglesia, y entre tantos, se evangelizan para que crezca la iglesia.

Uno es escogido entre tantos para ser el pastor de base de su llamamiento a este ministerio, y a su cumplimiento de los requisitos espirituales. Desde allí empieza una iglesia, que es un grupo de creyentes, hijos de Dios, llamados del mundo para servir a Dios, hacer la obra de Dios, y dar testimonio a todo el mundo a la salvación y al Salvador.

En este proceso de eventos en la obra de Dios, hay dos puntos muy importantes, la conversión de inconversos a Jesucristo, y la enseñanza moral de estas personas salvas. En los dos casos, el testimonio de quién es y cómo es el creyente hablándoles hace toda la diferencia en el mundo. Aunque en el caso de la salvación, la Palabra de Dios puede obrar aun cuando el ministro no está bien espiritualmente hablando, pero es un encuentro en un momento podemos decir.

La meta es de imponer moralidad, no nada más información.

Pero la enseñanza de moralidad es muy diferente. O sea, la Biblia pone la énfasis en que hay requisitos para los que enseñan las cosas de Dios, y sin cumplimiento moral, no deben representar a Dios ni gobernar, ni administrar, ni dirigir las cosas de Dios.

Aquí tenemos que entender esto muy bien. Moralidad es el fin que queremos. O sea, realmente ministramos para que otros llegan a ser como Cristo, que no es un asunto de información que faltan, sino de principios espirituales que les faltan. De saber no es mucha ganancia si la persona sabe y no obedece, o no tiene la actitud correcta cuando está obedeciendo un mandamiento de Dios.

En esto, vemos una grande diferencia entre enseñar información muerta sobre la Biblia y sobre Dios, y el comunicar principios morales, espirituales, y eternos para que vivan estos principios en las vidas de los estudiantes. Para imponer moralidad en otras personas, el maestro tiene que ser el vivo ejemplo de esta moralidad.

Además de ser un vivo ejemplo, el maestro y el estudiante tiene que tener una vida en común. Por esto, no vemos que Dios impuso en el patrón bíblico institutos bíblicos, seminarios, o universidades cristianas donde los creyentes aprenden su moralidad. En lugar de todo esto, Dios instituyó un plan donde todos viven como hermanos en una comunidad local que se llama “la iglesia”.

En este patrón, Dios impuso un líder espiritual que es “un pastor” o sea, un ovejero espiritual, según el lenguaje de la Biblia. Esta persona “vive con” las ovejas día y noche, conociendo sus vidas, lo bueno y lo malo. Se edifica una relación emocional con las ovejas por su cuidado de ellos. El buen pastor se sacrifica de sus propios comodidades para ministrar y demostrar el amor de Dios a estas ovejas. Él paga por esta relación con las ovejas por los sacrificios personales de su vida, y por su servicio, aun menor muchas veces pero siempre allí, local, amistoso, y siempre en amor.

La falta de moralidad del falso es lo que le define

Los falos profetas siempre quieren hacer distancia entre ellos y las ovejas, solamente conviviendo con un grupito más cercano a ellos, de los más devotos de los seguidores de este líder. El sacrificio personal del pastor es fabricado o no existe entre los falsos. Ellos ponen una doble norma, imponiendo que ellos son exentos de las normas cristianas que las ovejas deben tener.

Cuando uno se siente bajo tales falsos maestros, ellos enseñan y viven en hipocresía, y esto es la moralidad que aprenden todos. Simplemente dicho, cambian el vivir los principios de Jesús a ser el reconocer información bíblica. Por su mucho saber de la Biblia, son declarados “buenos y bíblicos”, aunque en sus vidas personales, (1) no se ve cómo son espiritualmente porque se esconden sus vidas reales de los hermanos, (2) cuando se ve, siempre son doble normas. Por ejemplo, mientras que cada miembro debe salir a la calle de testificar cada semana, debe dar de profundo sacrificio de sus ingresos y ahorros, y debe orar ayunando, el pastor que tiene fachada de falso profeta dice que esto no es para él. Este falso puede mentir, romper sus votos y promesas, y vivir la vida que él mismo condena entre los miembros, pero está bien (dice él) porque él es diferente de los demás. El falso dice, “Sigue lo que te digo de hacer, no mi ejemplo particular.”

Jesús vino a enseñarnos el carácter moral de Dios. De hablar de ello a otros por necesidad exige que el maestro es el vivo ejemplo de ello. Que el maestro vive enfrente de todos lo que enseña. Para que esto sale, los “estudiantes” tienen que ver la vida del maestro en diferentes situaciones sociales, por ejemplo, con su familia, con su esposa, con otros en la iglesia, trabajando en diferentes formas. En todo esto, uno empieza a captar la vida del maestro.

El falso maestro quiere limitar absolutamente toda observación de su vida a solamente cuando él está enseñando. Por esto tenemos escuelas donde el sistema es de esconder el maestro de los estudiantes. La enseñanza en la iglesia local bajo un hombre de Dios es muy diferente, y allí, la moralidad que uno aprende es muy vivo y real. En una escuela, no se enseña ni aprende moralidad realmente, solamente información.

Igualmente Dios ha impuesto una institución (la iglesia local) para que sea el lugar divino de aprender moralidad. Esto vinculado con el hogar donde otra vez, el ejemplo vivo de los padres con sus palabras de enseñanza moral es lo que transmite o comunica moralidad de una persona a otra, se forman las formas principales que Dios ha impuesto para la enseñanza moral.


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1 respuesta a El Patrón Divino en Enseñar Moralidad

  1. Paola dijo:

    Muchas gracias por la información. Gran aporte de esta web. Un cordial saludo!

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